La consulta es adecuada para síntomas como ansiedad, estrés intenso, estado de ánimo depresivo, ataques de pánico, agotamiento, trastornos del sueño o dificultades de funcionamiento que afectan la vida cotidiana.
El médico conversa sobre el historial de los síntomas, los factores desencadenantes, los tratamientos previos, el impacto en el trabajo y las relaciones y los posibles signos de riesgo que requieren intervención rápida. Según el caso, recibirá recomendaciones de manejo inicial, informes médicos, derivación a un psiquiatra o psicólogo y, cuando sea clínicamente adecuado, un plan de seguimiento continuo.
El servicio ofrece un espacio claro y confidencial para entender qué le ocurre y cuál es el nivel de ayuda que necesita a continuación.



